Pero remontémonos a la época de los monos. Es decir, la Edad de Piedra. En aquellos tiempos, el mozo de almacén trabajaba en una cueva. Era el que se encargaba de guardar las pieles de bisonte, los cuernos de mamut y otros objetos ganados por los cazadores de la tribu. En aquellos tiempos el mozo de almacén era un privilegiado, ya que mientras la mayoría de los hombres salían a cazar exponiéndose a los peligros de la naturaleza, a veces durante largos periodos de tiempo, el mozo se quedaba a resguardo en su confortable cueva, y no era extraño que las mujeres de la tribu buscasen.. consuelo en él, dado el largo tiempo que sus fornidos maridos pasaban fuera de la cueva. Como podéis observar, el trabajo de mozo de almacén se podía considerar un trabajo privilegiado, salvo por una cosa: todavía no se había inventado la rueda. Esto significaba que el trabajo de acarrear pesados fardos de pieles o los dichosos colmillos fuese agotador. Tuvieron que pasar varios siglos hasta que el mozo de almacén pudiese desarrollar su labor en condiciones. Mientras tanto, sus genes pasaron de generación en generación sin descanso.
![]() |
| Mozos de almacén del Antiguo Egipto en plena faena |
Habría que esperar varios siglos más tarde, ya entrada la Edad Media para que el mozo de almacén pudiese disfrutar de la evolución de la transpaleta. Del rodillo de madera pasó al burro de carga. Las condiciones laborales mejoraron un ápice, ya no recibía su ración de latigazos varios, pero a cambio a menudo era tratado a palos y se convirtió en siervo de su señor. En aquella época, el destino de un joven que no hubiese nacido en palacio era opcional: podía elegir entre ser monaguillo o aprendiz de algo. Normalmente ambos contratos eran indefinidos.
Pero esto, afortunadamente, terminó con la invención de la máquina de vapor, y más tarde, la revolución industrial. A partir de ahí los esclavos y siervos dejaron de llamarse así para pasar a denominarse trabajadores. Pero el concepto de esclavo o siervo siempre permaneció latente. Si antes el precio a su trabajo era una manutención básica a cargo del dueño (comida y lecho para dormir), ahora era el propio trabajador quien debía buscarse la vida con el mísero sueldo que se le proporcionaba. Claro, diréis, pero ahora al menos no hay latigazos. Bueno, tiempo al tiempo, si una cosa nos ha enseñado la Historia, es que la Historia se repite, la Historia se repite, la Historia se repite.
![]() |
| Nuestra amiga y compañera |
Y así fue como se inventó la transpaleta. La carretilla elevadora en su más simple y mínima expresión.
















No hay comentarios:
Publicar un comentario